Autor: Mr.Lindem

Jardinero, embalsamador de pensamientos, brujo, espadachín vengador, catalogador de piedras, investigador privado, vendedor de seguros, actor, coeditor de la revista Mullhouse Land, enfocada a música y cómic underground, editor de la revista digital "El Hombre de Mimbre", piloto fokker 1918, provoco envidia en los demás, tomo té con los lobos, soy capaz de aguantar al respiración dos minutos, maldigo en esperanto y cocino mousse de chocolate. También soy bueno fumando en el tejado y suelo caer bien a mis futuros enemigos.

Matumaini y tú

Calendario Matumaini

 

Como ya sabéis, llevamos casi diez años apoyando un pequeño pero ilusionante proyecto de ayuda a menores excluidos socialmente en Karatu (Tanzania). En todo este tiempo el proyecto ha madurado y hemos aprendido mucho junto al equipo local y los/las jóvenes. Por desgracia, dada la situación de recortes en fondos públicos destinados a cooperación, nos vemos en uno de los peores momentos financieros desde nuestros inicios,  lo que nos obliga a buscar fondos propios. Si deseas colaborar en nuestro proyecto, puedes hacerlo:

 

—Comprando el calendario 2016 (10 €), con unas estupendas fotos del proyecto, realizadas por David Iglesias (voluntario que pasó recientemente tres meses en Mwema).

—Calendario + CD de poesía infantil “Contigo Soñar” = 15 €

—O haciéndote socio de nuestra asociación Matumaini (cualquier aportación es bien recibida).

¡Ayúdanos a seguir trabajando por los derechos de los más vulnerables!

¡Ayúdanos a seguir creando esperanza!

El 100% de los fondos irá destinado a financiar el proyecto Mwenma.

Los interesados pueden realizar consultas y pedidos en cada una de las delegaciones provinciales (Asturias, Valladolid, Cuenca, Albacete), mandando privado por aquí o al correo de Matumaini: matumainiepd@yahoo.es

¡Gracias por vuestro apoyo!

 

 

Anuncios

KUKUQUECO KUKUQUÉ, EL NIÑO QUE PINTÓ UN MUNDO NUEVO

11713539_10153045797953581_1912252931_n (2)

Que un niño puede cambiar el mundo no es sólo una probabilidad,  va incluso más allá de una certeza; es una necesidad, la única escapatoria posible de esta loca existencia llena de maldad. Muchos lo vienen haciendo desde que tuvieron la formación adecuada para ser adultos de genio, con la capacidad de mejorar nuestro entorno. Hoy en día, esos niños, ese niño, continúa instruyéndose para convertirse en nuestro salvador. Mientras veo cómo nos destruimos unos a otros, llevados por la avaricia, la envidia, la mezquindad o la ignorancia, sólo puedo dar las gracias a organizaciones como Matumaini o Mwema Children, que defienden este rayo de esperanza apostando por los derechos de los más pequeños, luchando para que todos tengan las mismas probabilidades de “ser” y “estar”. Kukuqueco Kukuqué abandonó el Circlesong four de Bobby McFerrin para protagonizar una colección de cuentos que beben de esta perspectiva, narrando sus aventuras como un niño masái demasiado pequeño para la lanza, pero con un secreto en su interior que cambiará el mundo.

Aquí, su primera historia: KUKUQUECO KUKUQUÉ

Rafael Lindem

DANIEL PETER: ESTA ES MI HISTORIA

IMG_2816

Mi nombre es Daniel Peter y nací en el mismo pueblo de Karatu. Mi vida ha sido muy dura, pues vivía con mi madre que tiene una enfermad mental y en ocasiones perdía el control.

Cuando era pequeño mi madre me echó de casa un día y me dejó frente a la casa de mi abuelo en el pueblo. Me cogió mi tío y me llevó a vivir a casa de mi abuela. Cuando mi madre se recuperaba venía a visitarme a casa de mi abuela. Por ello nunca he culpado a mi madre, pues sabía que estaba enferma.

Mientras vivía con mis abuelos les ayudaba en las tareas domésticas. A los ocho años mi abuelo me llevó a la escuela. A pesar de ello no podía seguir las clases pues tenía que ayudar a mis abuelos con diversas tareas domésticas y cuidado del ganado, lo que me hizo perder la ilusión y abandonar finalmente la escuela, para irme a fabricar ladrillos con otros hombres del pueblo. Mi abuelo se enfadó y mandó a mis hermanos a buscarme para obligarme a volver a la escuela, lo cual me enfadó aún más y me escapé a la calle con otros niños, donde empecé a hacer pequeños trabajos como limpiar casas o llevar equipajes de la gente para ganar algo de dinero.

Un día mi madre, cuando se encontraba bien, me encontró en la calle y me dijo que había un centro de niños de la calle donde me podía enviar teniendo en cuenta su situación. Al llegar allí nos encontramos con Pastor Elisante; mi madre le explicó que nadie podía cuidarme cuando ella no estaba bien de los nervios. Pastor Elisante me acogió y me hizo una entrevista, me preguntó cuando había abandonado la escuela. Poco después retomé mis estudios de quinto de primaria en el sistema Memkwa. Cuando completé sexto pude acceder a la escuela pública de primaria para hacer séptimo. En septiembre del 2010 hice los exámenes nacionales de acceso a la secundaria, en diciembre salieron los resultados y he sido aceptado en la escuela secundaria de Wel-wel donde empezaré la enseñanza secundaria en enero de 2011.

Nunca olvidaré Mwema por el gran apoyo que me han dado en mi vida. Siempre recordaré a Pastor Elisante, Masika, a Inés y Manu y el resto de trabajadores. No tengo otra cosa más que decir aparte de que no les olvidaré nunca.

Daniel Peter

JOHN AMMI: ESTA ES MI HISTORIA

John Ammi y Cristina García

 

Me llamo John Ammi y nací el 4 de Octubre de 1994 en el pueblo de Kweramush, Distrito de Mbulu, en la región de Manyara. Solía vivir con mi abuela y mis tíos, siendo la primera mi cuidadora todo el tiempo. Mi abuela me contó que mi madre me abandonó con tres meses y todavía no se sabe nada de dónde está. Mi abuela fue quién tomó la responsabilidad de cuidarme. Cuando le pregunto a mi abuela sobre mi padre me dice que no sabe nada de él, que no lo conoce y que lo que escuchó es que está muerto, y por ello me llaman por el nombre de mi madre, Ammi. Mi abuela es la que me cuidó hasta que comencé la educación primaria en el 2002, llegando hasta sexto curso, pero luego no pude continuar porque me faltaban los materiales necesarios, incluyendo la comida.

A partir de 2006 todos mis tíos empezaron a casarse y finalmente yo continué viviendo solo en casa. Mi abuela era muy mayor y no tenía dinero para ayudarme en mis estudios. Recuerdo que a menudo no disponía del uniforme escolar y otros materiales necesarios y en consecuencia solían expulsarme del colegio. Finalmente decidí iniciarme en agricultura. Después de un tiempo decidí ir a la ciudad a buscar algo de dinero y le pregunté a mi abuela por ello; me dio su consentimiento para hacerlo. Vine a Karatu esperando encontrar algo de dinero que hiciera mi vida más fácil.

Cuando llegué a Karatu comencé a buscar un trabajo en la calle. Un día oí que había una Organización que ayudaba a los niños que venía de una vida muy dura. Hablé de nuevo con mi abuela y juntos fuimos a Mwema donde me aceptaron en el sistema educativo de Memkwa. Mi abuela me encontró un lugar donde estar con una mujer en Karatu. Seis días después de conseguir plaza, mi abuela decidió volver a Mbulu. Un tiempo después, empecé a sufrir de nuevo con la mujer con la que vivía. Bebía mucho y cuando volvía a casa abusaba de mí. Un día me dejó fuera de casa y tuve que pasar la noche a la intemperie. Esto ocurría repetidamente, terminé por cansarme y decidí vivir y dormir en la calle.

Finalmente, fui a hablar con Elisante acerca de los problemas que tenía, él entendió mi situación y me aceptó en el centro residencial y allí es donde empecé a sentirme feliz y pude continuar de nuevo con mis estudios.

 

John Ammi

 

 

GODLIZEN: ESTA ES MI HISTORIA

God

Cuando crezca quiere establecer una Organización para ayudar a los niños en situación de vulnerabilidad

Lo que me trajo a Mwema fue la dura vida que tenía, que yo y mis hermanos pequeños vivíamos después de perder a nuestros padres. Desde su partida, no teníamos a nadie para ayudarnos con nuestros estudios. Yo solía pedir ayuda  a mis familiares  para continuar mis estudios. Ellos me decían que fuera a cuidar vacas y eso me ayudaría a ir a la escuela.

Un día, mi tía me preguntó si todavía quería continuar con mis estudios y le dije que sí! Ella me llevó a su casa en Arusha y viví allí con ella en torno a 3 años, donde empecé el colegio al tiempo que la ayudaba en muchas otras tareas domésticas.

Mi tía decidió buscarnos un lugar donde pudieran ayudarnos para continuar con nuestras vidas porque ella no podía seguir proporcionándonos todo. Mi tía vino a Karatu y encontró el Orfanato de Shalom donde mis dos hermanos fueron aceptados pero yo no lo fui porque era mayor y por tanto  no me aceptaron en el Centro.
Entonces fuimos dirigidos al Centro de niños de la calle de Shalom, actual Mwema, donde fui aceptado y apoyado todo este tiempo. Cuando vine estaba en el tercer grado de Primaria y ahora, en 2011, estoy en el Grado séptimo. Cuando crezca me gustaría establecer una Organización para ayudar a los niños en situación de vulnerabilidad. Que Dios bendiga a Mwema y a todos los que apoyan este proyecto

Godlizen

FRANK GEORGE JOHN: ESTA ES MI HISTORIA

Franki y Cristina

Frank y Cristina García, médico y cofundadora de la ONG Matumaini

 Mi nombre es Frank George. Nací en el barrio NMC de Karatu y viví con mis padres hasta los 7 años. Entonces mi padre se casó con otra mujer y no me envió a la escuela. A los 8 años, me envió a la escuela primaria de Bwawani, pero desafortunadamente no pude comenzar las clases ya que era demasiado mayor para inscribirme. Entonces me trasladó a la escuela primaria de Ayalabe, donde estudié durante 2 años. Después me llevaron a vivir con mi abuela y tuve que iniciar los estudios en otra nueva escuela. En cuarto de primaria abandoné la escuela pues tenía que ayudar a mi abuela con el cuidado del ganado. Al final, eso me hizo huir de su casa y venir a las calles de Karatu. Un día mi madre me encontró por la calle y me hizo volver a casa, me obligó a ayudarla a vender verduras que llevábamos por las casas en un barreño sobre la cabeza. Le ayudaba en otras tareas domésticas, aunque a menudo me escapaba a la calle para no volver a casa.

Un día mientras vendía verduras con mi barreño se me acercó una mujer y me dijo que dejara con ella el barreño y le fuera a buscar unas cosas a una tienda. Cuando volví y le pregunté por mi barreño me dijo que no le había dejado nada a ella, así que no tuve más remedio que callar. En la calle dormía en los porches de las casas y en la misma calle, la vida era muy dura. Continué mucho tiempo viviendo en la calle en esas condiciones, al final comencé a tener fuertes dolores en el cuello y me salió una gran herida. Un día Inés y Manu me encontraron por la calle y me empezaron a tratar la herida. Poco después me llevaron junto a Pastor Elisante Mwenegoa, quien me consiguió un lugar donde dormir. Los siguientes días nos siguieron ayudando, un día nos llevaron de excursión al Ngorongoro. Poco después consiguieron empezar la escuela de Memkwa y empezamos las clases.

Ahora vivo cómodamente en Mwema, tengo un buen lugar donde dormir y recibo estudios. No tengo mucho más que añadir aparte de agradecer el impacto que han tenido en mi vida. Mi ambición es estudiar y lograr los sueños de mi vida.

Frank George

AGUSTINO TLEMU: MI HISTORIA, HOY

Agustino Matumanini

Agustino Tlemu, hoy

Seguimos en Tanzania, fortaleciendo el trabajo de Mwema Children.

Estos días visitamos a los jóvenes cuyas historias os hemos estado mostrando y resulta increíble comprobar el cambio que han dado sus vidas. Agustino entró con el primer grupo en el centro de rehabilitación de Mwema, en el 2006. Fue uno de aquellos chavales que encontramos en la calle, cuando Mwema acababa de empezar.

Ya conocen su historia (pueden leerla en este mismo blog), ahora espera noticias sobre los exámenes de 4º de secundaria, vive con una familiar en Karatu, a quien ayuda en un pequeño negocio de venta de comida y pone música junto a un amigo en bodas, fiestas y otras celebraciones. Charlamos con él y cenamos juntos un Kuku na nchuzi (pollo con salsa). Siempre nos gustó Agustino, su libertad y claridad al expresarse, su simpatía y las ganas de colaborar en todo. Ahora tiene veintidós años y sigue buscando realizar sus sueños. ¿Quién no?

Matumaini EpD

DAMIAN ANIDY BOMBO: ESTA ES MI HISTORIA

Damiano

A Damián le preocupa el futuro de otros niños en su misma situación. Es un líder nato y sueña con cambiar las cosas.

Nací en 1990, empecé a ir a la escuela de educación primaria de Endagicoti en 1998. Después, en 1999, perdí la oportunidad de seguir estudiando debido a una enfermedad de estómago que me molestaba mucho por lo que me llevaron al hospital. Después de pasar el tiempo y ver que no mejoraba me enviaron de vuelta a casa con mi madre y mis hermanos. Seguí  viviendo en mi casa pero sin estudiar ni mejorar de mi enfermedad. En el año 2002 me escapé de casa en un pueblo a la ciudad para buscarme la vida y después de perder la esperanza de continuar mis estudios o conseguir tratamiento, encontré a una mujer que se llamaba Paulina, quién después de explicarle mi situación me dijo que me ayudaría. En 2005, empeoró mi salud y Paulina me llevó al hospital, aunque ella no podía pagar el coste de la hospitalización. Entonces le di la dirección de mi casa y cuando mi madre recibió la noticia, ni siquiera vino porque no tenía dinero para pagar el hospital, y acudió a la medicina tradicional. Vendió una bolsa grande de hierbas dedicadas para la medicina tradicional que pesó previamente. Diez días después, mi madre trajo el dinero al hospital y me operaron. A los quince días me dieron el alta del hospital. Las condiciones de vida eran duras y decidí vender agua cuando vivía en casa con mi cuidadora, Paulina. En  2006 conocí a Elisante Mwenegoha y después de hablar con él sobre la escuela, acepté su propuesta de volver a estudiar. Aquí, mi sueño de estudiar volvió y empecé los estudios básicos de primaria en Memkwa, sistema que dependía del Centro  Mwema y en aquel tiempo se denominaba Shalom. Les agradezco a todos aquellos que participaron en revivir mi sueño de vivir y estudiar. Ahora estoy en tercero de secundaria y espero seguir estudiando. Animo a la comunidad a que presten atención  a los niños que viven  una situación difícil y que les ayuden.

Damian Anidy Bombo

AGUSTINO TLEMU: ESTA ES MI HISTORIA

Agustino

Desea seguir estudiando

 

Me llamo Agustino Tlemu. Nací en 1994. Nuestra casa está en Gongali, Karatu.

En mi familia éramos tres hermanos, entre los que yo era el segundo. La primera fue una chica que murió de neumonía. Después de la muerte de nuestra hermana, nos quedamos sólo dos hermanos en casa, yo y mi hermano pequeño. Vivíamos con nuestros padres. Después de un tiempo mis padres se separaron y a nosotros nos enviaron a vivir con nuestro abuelo. Más tarde mi padre murió.
Después de la muerte de mi padre, mi madre se casó de nuevo. Un día nuestra madre vino a recogernos y enviarnos a vivir con nuestro padre adoptivo.
Vivimos poco con él, en torno a dos años. Yo volví a mi primera escuela y estudié un año para después empezar el primer curso de primaria en la escuela de Shangit en Bassadawish. Estudié hasta el tercer curso de Educación Primaria. Al final del tercer curso, hice los exámenes para empezar el cuarto curso, pero tuve que abandonar la escuela.
Dejar la escuela fue perder la necesidad de la misma. Mi absentismo fue debido a mi padre adoptivo. Ese hombre bebía alcohol local (pombe). Cuando bebía alcohol, al llegar a casa nos molestaba y comenzaba a decirnos que nos fuéramos de su casa. Incluso de madrugada nos echaba a mí y a mi madre a dormir con los vecinos. Por la mañana cuando regresaba a casa me preguntaba: “¿Con quién dormiste?” Si le decía que dormí con cierto vecino, mi padre adoptivo le perseguía y al siguiente día se terminaba peleando con mi madre.
Una vez que mi madre volvió de casa de su familia yo solía cocinar para los hijos de aquel hombre ya que en ese momento mi hermano pequeño ya había muerto. Solía hacer el trabajo de casa como recoger agua, lavar la ropa y cocinar.
Un día me retrasé en coger agua y me pegó. Ese día me escapé de casa. Me fui a casa de mi tía paterna. Cuando vivía con ella la ayudaba a cuidar de sus vacas. Un día vino mi madre y me cogió para volver a casa de mi padre adoptivo. Por aquellos días, mi madre y mi padre adoptivo se entendían y yo quería volver a la escuela pero era imposible hacerlo porque la abandoné hacía mucho tiempo. Vivimos allí un mes aproximadamente en el que nos solía echar de casa a mi madre y a mí. A menudo le decía a mi madre: “No quiero a niños que no sean míos en mi casa, así que márchate con tu hijo”.
Yo me escapaba cuando pegaba a mi madre. Si era muy de noche, dormía con mi tía. Por la mañana engañaba a mi tía con que iba a casa de mi padre adoptivo y comencé a escaparme para ir a la ciudad.
Un día que llegué a la ciudad había una mujer que me compró la comida. Era una mujer que vendía comida por la noche en un quiosco de la calle. Empecé a quedarme en su casa y después de seis meses escuché acerca de un centro que acogía a niños provenientes de situaciones difíciles y empecé a unirme a ellos. Al principio dormíamos en la iglesia.
Un día, el cura que nos acogía consiguió una habitación para dormir por la noche hasta el amanecer y después nos íbamos a buscar comida. Yo iba a buscar a aquella mujer que me daba la comida del mediodía y de la noche. Después volvía al Centro para dormir. Al cabo de un tiempo de dormir allí, nos empezaron a dar el desayuno y los sábados y domingos la comida. Por aquel entonces dormíamos en una estera en un cuarto. Después nos trasladamos a otra casa donde había camas, colchones, mantas y sábanas. Comenzamos a leer en el mismo Centro y yo comencé a estudiar tercer curso de Primaria e hice el examen nacional de ingreso en el colegio público de Endoro. Ahora acabo de terminar la escuela primaria y continúo los estudios de secundaria.
Le agradezco al Centro de Mwema por ayudarme a estudiar en la escuela.

Agustino Tlemu