Mes: septiembre 2014

YUSUFU CASTELLANO: ESTA ES MI HISTORIA

Yusufu

Quiere seguir estudiando

Vivía en el pueblo de Dawas, municipio de Gonilabi, Distrito de Hanang, Región de Manyara. Nuestra familia es una familia muy pobre de 4 miembros en la que ninguno ha estudiado. Nuestro padre bebía mucho y tenía un comportamiento destructivo, pegaba a mi madre y finalmente la familia se desintegró, marchándose cada uno a buscar su propia vida. Yo me fui de casa cuando nuestra madre y hermanos mayores se marcharon. Me fui a la ciudad donde me encontré una vendedora a quien empecé a ayudarla en su trabajo. Tres meses después,  le expliqué acerca de mi vida y le conté que me gustaba estudiar pero que no tenía a nadie que me ayudara a enviarme a la escuela. Aquella vendedora me dijo que no podía  pagarme los estudios y a pesar de todo continué ayudándola en su trabajo. Después de ir a varios mercados llegamos al Distrito de Karatu donde se encontró con sus amigas, charlaron y después de hablar con ellas me dejó con una mujer que se llama Mama Meri. La primera vendedora continúo con su negocio y después de un mes regresó a Karatu donde después de hablar con Mama Meri, me enviaron al Oficial Ejecutivo del Distrito. El Oficial Ejecutivo escribió una carta para que comenzara la escuela primaria pero no podía asistir a Primaria porque mi edad era superior a la permitida. Mientras estábamos allí apareció el coordinador del municipio quien entró y dijo que para este chico existía un Centro que empezó para chicos y chicas que viven en situaciones de riesgo y se llama Mwema. Me llevaron a Mwema, donde me recibieron bien los profesores y por ello le agradezco mucho a aquella vendedora. Mwema me ayudó en todos los servicios de salud y educación. Y ahora le agradezco a Mwema por ayudarme en mis estudios. Ahora mismo estudio el séptimo curso de educación primaria. Cuando estaba en casa no me gustaba cuando mi padre pegaba a mi madre.

Yusufu Castellano

RUBÉN EMANUEL: ESTA ES MI HISTORIA

Equipo futbol

Desea finalizar los estudios y ayudar a su madre

Nací en el pueblo de Tsamasi en el distrito de Babati, región de Manyara. Yo y mis otros 9 hermanos vivíamos en ese pueblo hasta que mi padre murió en 1998. Después de su muerte seguimos viviendo con mi madre y en el año 2000 comencé a ir a la escuela de primaria hasta completar sexto curso. Después, debido a las dificultades en casa tuve que abandonar la escuela para ayudar a mi familia haciendo pequeños trabajos para ganar algo de dinero para llevar a casa, pues mi madre no lograba conseguir lo suficiente para todos. Comencé vendiendo plátanos, luego trabajé en una tienda de ultramarinos para finalmente acabar en una tienda de reparaciones de bicicletas. Allí estuve más de una año pero lo tuve que dejar. Cuando volví a casa encontré a mi madre y mi hermana con su hijo sin nada que comer. Utilicé parte del dinero que había ahorrado para comprarles algo de comida y el resto para ir a buscar a mi hermano Baraka. Mientras lo buscaba pasé varias noches en las calles de Karatu y Arusha, hasta el punto de no tener nada en los bolsillos pues había agotado todo el dinero en buscar a mi hermano mayor. Finalmente logré encontrarlo, estaba viviendo con mi abuela, me quedé con ellos unos días, desafortunadamente mi hermano no tenía ningún trabajo. Un día me dijo que por qué no nos marchábamos a buscar algún empleo, ganar algo de dinero y regresar a nuestra casa. Conseguimos un trabajo como albañiles de obra y ganamos unos 3000 chelines diarios, lo que nos ayudó a alquilar una habitación en un lugar llamado Juakali (Sol ardiente) en el distrito de Arumeru, Arusha, donde estuvimos unos 3 meses.

Cuando mi otra hermana se dio cuenta de lo que sufría nuestra madre, decidió llevarla consigo a Karatu, de lo cual nos informó. Mi hermana me dijo que yo debía volver a Karatu para buscarme un lugar donde finalizar mis estudios. Me alegró mucho reencontrarme con mi madre y hermana y que me ayudaran a buscar un lugar donde seguir estudiando. Desafortunadamente mi hermana tuvo que continuar después estudiando y nos dejó en Karatu a mi madre, mi hermano y a mí. Entonces me dirigieron a Mwema Children Centre y mi hermano y yo decidimos acercarnos a conocerlo. Mi hermano se comprometió a llevarme a la escuela y pagarme todos los gastos asociados. Afortunadamente fui aceptado en Mwema y comencé en la escuela de Memkwa donde me ayudaron a acabar los estudios de primaria. Tuve suerte y aprobé el acceso a la secundaria para la escuela de Mlimani y sorprendentemente mi hermano me abandonó sin pagarme las tasas escolares tal y como me había prometido.

Entonces se lo expliqué a mi hermana, le pedí ayuda, y viendo que ella no podía ayudarme a pagar la escuela secundaria le pedí que me ayudara al menos con alguna formación profesional. Me dijo que ella no tenía posibilidades de pagarme los estudios, pero que hablaría con Mwema para ver si ellos podían ayudarme, en caso contrario, me enviaría a los exámenes calificatorio (sistema de secundaria que se completa en 2 años) de manera que pudiera complementar los estudios trabajando y ayudarnos mutuamente.

Mi hermana fue a Mwema y pidió que me  ayudaran a cubrir los costes escolares pues nosotros no teníamos dinero. Al principio pareció que mi propuesta no había sido aprobada, lo cual me desilusionó mucho, pero poco después me llamaron para decirme que sí que había sido aceptada y que me prepara para ir a comprar los materiales escolares ¡¡Guau!! Me llené de alegría y le agradecí a Dios ya que había estado muy desilusionado por negarme mi derecho a la educación.

Ahora sigo estudiando segundo de secundaria en la escuela de Mlimani. Agradezco a Mwema todo el apoyo que me han prestado y a mi hermana por su constante preocupación. Me han traído hasta aquí.

Finalmente mi deseo es terminar de estudiar, conseguir un trabajo y ayudar a mi madre a salir de la pobreza.

Rubén Emanuel